Parroquia I.C.M.Inmaculado Corazón de María

día del señor



DOMINGO 16 DE DICIEMBRE DE 2018

ADVIENTO


Una esperanza gozosa y comprometida

Si el Evangelio del domingo pasado situaba el nacimiento de Jesús, y con él el comienzo de la nueva Alianza, en un momento histórico concreto, las lecturas de hoy nos sitúan ante la necesidad de vivir este Adviento concreto en el aquí y ahora de nuestras vidas. La Navidad ya está cerca y preparar nuestra comunidad, nuestra familia y mi propia persona para esa celebración exige una cierta dedicación y atención.

Las dos primeras lecturas nos hablan de una actitud básica para este tiempo de Adviento: la alegría. La lectura de Sofonías comienza con una invitación a levantar la cabeza y el corazón: “Regocíjate, hija de Sión, grita de júbilo, alégrate y gózate”. Hay una razón fundamentalista para que podamos disfrutar de esa alegría. Como dice el mismo profeta, “El Señor ha cancelado nuestra condena, se goza y se complace en nosotros”. Y termina con la única conclusión posible: “El Señor te ama”. Lo que se acerca, lo que vamos a celebrar dentro de unos días es el comienzo de la historia de nuestra definitiva liberación de todo lo que nos oprime, nos encadena y no nos deja ser personas. Lo que nos libera es precisamente ese amor que Dios nos tiene. La segunda lectura incide en la misma idea. Pablo pide a los filipenses, y a nosotros también, que estemos alegres en el Señor. Podemos confiar totalmente en él –nada nos ha de preocupar– y la paz de Dios habitará en nuestros corazones. La razón sigue siendo la misma: el Señor está cerca, nuestra liberación ya está en marcha. Ésa es la verdadera y más profunda razón para la alegría y el gozo del cristiano.

otras fiestas

Testimonios

Antoine De Saint-Exupéry (1900 - 1944) “No hay más que un problema, uno solo en el mundo: devolver a los hombres un significado espiritual”. Veo que algunos te definen en dos palabras: escritor y piloto. Otros prefieren hacerlo en una sola: aventurero. No están reñidas. Incluso pueden ampliarse, ya que de muy joven te viste en una encrucijada de caminos fascinado por todos ellos a la vez: marina, bellas artes, comercio... Exactamente, ¿qué buscabas?, ¿hacia dónde querías dirigirte? Parece claro que no te empujaba el dinero sino el gusto por la aventura, una aventura que nadie ha acertado a definir.

   Ver más